Abstracción y proyección sentimental.
Este texto pretende ser un deslinde entre la estética natural y la obra de arte, aunque la diferenciación no parece estar lo suficientemente clara. No debemos pues confundir los dos términos, aunque lo natural parece estar muy ligado con el arte; no porque una flor sea bella ya se considera obra de arte, es la representación de esta flor lo que es considerado arte.
La teoría de Einfühlung, la cual especifica que en la contemporaneidad esta basada en el comportamiento del sujeto ante la representación de su propio entorno, será el punto de partida de que no en toda la historia del arte es aplicable la idea de la estética contemporánea. Podemos partir pues que la estética actual parte del afán de abstracción, mientras que la teoría de Einfühlung encuentra la belleza en el organicismo de las formas, y el acto es la capitación perceptiva en general y de mi propia captación. La percepción pero me exige una percepción que puedo o no hacer funcionar., si no la cumplo tendré un sentimiento de libertad, por otro lado si la cumplo, aparece una exigencia de auto actividad, surgiendo un sentimiento de desplacer hacia ese objeto. Así pues podemos elegir el goce estético en nuestra auto actividad.
La teoría de Einfühlung explica muchas de las creaciones artísticas de la historia, esas obras, respondían a estados cítricos o era una constitución singular del artista?
La historia del arte comenzó su esplendor en el siglo XIX, y su concepción era básicamente materialista, existe pero una reacción en contra de este fenómeno.
Rielg trató el tema con profundidad con su concepto de “voluntad de arte”, en el que se ha de entender como arte la necesidad interior. Mas adelante trata la historia del arte como la historia de la capacidad o la historia de la voluntad, ya que sus tesis se basan en el concepto de “voluntad artística”. Esas reglas tan subjetivas son la que nos hacen ser imparciales, de modo que este concepto a ido in crescendo en nuestra sociedad artística, hasta tal punto que llegamos a entender este fenómeno como algo completamente natural. Antes de continuar debemos diferenciar la relación entre la estética y la belleza de la naturaleza. Empezamos con la idea de que el hombre tenia un afán de imitación del mundo que le rodeaba, dejando al propio fuera del camino de la estética. No podemos ni debemos entender la imitación como naturalismo del arte, ya que la imitación carece de importancia estética.
En todos los tiempos el arte verdadero ha satisfecho una necesidad psíquica humana de representar , mientras que el arte imitativo se limitaba a jugar con el parecido natural. Pero el arte imitativo también tiene una explicación psicológica, era aquel que su impulso de imitación resultaba como un enlace entre el hombre y el entorno provechoso que lo rodea. De las necesidades psíquicas surgieron los estilos, una propia voluntad de representación de los sentimientos distinta al modo anterior.
Aparte de la proyecciones naturales también existen proyecciones derivadas del naturalismo, una de estas seria la abstracción. Pero para averiguar cuales son las necesidades del afán de abstracción debemos remontarnos a las relaciones de aquellas culturas con el cosmos y la forma de entender su entorno.
La abstracción puede basarse en la agorafobia espiritual delante del circundante mundo, que cambió cuando es ser humano empezó a ser bípedo y la observación del mundo cambió. Ahora el humano quería separar cada elemento del mundo y tratarlo como un objeto perteneciente al mundo exterior. En el arte contemporáneo las formas abstractas pasan a ser un descanso delante del caos universal al que estamos sometidos.
En este proceso se crea una individualidad en el que la percepción, mediante distintos sistemas, son interpretados por distintos tipos de auto goce o de proyecciones, por un lado la relación entre el propio artista y la obra de arte, y por otro el decaimiento del propio disfrutar del arte. Ambos se consideran tipos de individualidad y de proyecciones del mundo hacia el arte.
Naturalismo y estilo
Las dos ideas diferenciadas en el apartado anterior son las que corresponden a los planteamientos de naturalismo y estilo. Como hemos dicho anteriormente naturalismo no es sinónimo de imitativo de lo natural.
El arte actual uno de los aspectos que resulta ser confuso es el de llegar al límite de las posibilidades de abstracción, con unas reacciones hacia el mundo que nos rodea no comprensibles para todos los observadores que tienen las obras de arte.
Pero ante todo cabe destacar la diferenciación que se produce cuando hablamos de arte entre el naturalismo y el factor imitativo. Desde el Renacimiento aparece en la historia del arte una voluntad totalmente libre, en el que no sólo el arte consistía en reproducir aspectos del mundo exterior, sino en tener en cuenta diferentes claves que empiezan a conectar con la estética o estilo.
El aspecto no fue el acto propio de representar, sino el de que hombre goce con el organicismo que lo rodea. Ahora en el arte también se tenía en cuenta no solo el resultado final de la obra, sino cual era la vivencia que tenia el artista mientras realizaba su obra. Pero no fue hasta el siglo XIX en el que se afirmó que no todo lo parecido a lo real es una obra artística. El concepto llegó a extenderse de tal modo que aun hoy las confusiones sociales frente al mundo del arte son muchas.
Podemos mencionar una estética de la forma después de toda la historia del arte?, es lícito hablar de que es y no es estético? o solo cabe hablar del efecto estético que cada individuo padece frente a una obra de arte?.
Existen pues distintas esencias de arte, dependiendo de estados, ideas o conceptos de cada ser humano, en el que cada uno tiene una estética diferente e individual, puede ser que aquí resida el autentico valor subjetivo.
Ahora que comprendemos el concepto de naturalismo con el de proyección sentimental, ¿es el estilo el que guía a la sensibilidad artística del hombre con el afán de abstracción? Para poder entender este proceso hemos de trasladarnos a la evolución de la sensibilidad artística. No podemos pero dar una explicación definitiva , ya que aún es objeto de discusión la evolución de las capacidades sensibles en el arte.
La capacidad artística absoluta como medio de crear frente a un mundo desconcertante, crea un espíritu con arbitrariedades de satisfacción. La sensibilidad se va creando mediante los nexos entre el hombre y su entorno, asimilando obras de carácter orgánico. Se llega pues a tratar con una individualidad artística en que le hombre percibe elementos a su manera, con una clara individualidad de materia, evitando asimilar las cosas a las que le rodean. Pero aparte de este fenómeno, el hombre por naturaleza tiene un instinto de individualidad, como un filtro depurador de su propia vida e ideas, convirtiendo este factor en un mecanismo de defensa estética contra el exterior.
Intento por comprender el arte actual
La inclusión del arte actual en la sociedad media me inquieta, y mucho. Demasiado diría yo. Tanto, que me ha llevado a intentar replantear las producciones españolas desde la abstracción y la naturalidad con referentes al arte de las vanguardias, cuando relaciones las justas, y asimilaciones muchas.
El contexto español nos traslada a una negación del academicismo pero desde el respeto, no visitamos las exposiciones de “arte naturalista” o llamémosle tradicional (pintura en caballete), eso nos aburre, ¿hemos creado un mecanismo de autodefensa generado por las herramientas mediales?.
Me explico mediante un ejemplo:
Un día vi unas fotografías donde aparecía yo. Eran del año 1994. Eran una acampada con mis amigos, Yo llevaba el pelo largo hasta el cuello, unas gafas de metal con un estampado bastante cuestionable, unos pantalones de chándal abombachados semi brillantes de color lila chillón con una camiseta del grupo català “Sopa de Cabra”. Miré la foto y lo primero que hice, obviamente es reírme. Después pensé, obviamente, que como me gustaba ir de esa forma. Después del encuentro fui a leer un artículo de Paul Valèry “La Conquista de la ubicuidad”. Este texto es una colaboración del autor a una pequeña edición que reúne la visión de la cita es de un fragmento de “La Conquista de la Ubicuidad” (1928), tomado de la edición en castellano, incluida en Paul Valèry, Piezas sobre arte, ed. Visor, Madrid, 1999, (Trad. de José Luis Arántegui, p.131-132.). Entre los autores encontramos a José Luis Brea o Steve Dietz. En un trozó del artículo me quedé pensado. Dice así:
“Tal como el agua, el gas o la corriente eléctrica vienen de lejos a nuestras casas para atender nuestras necesidades con un esfuerzo casi nulo, así nos alimentaremos de imágenes visuales o auditivas que nazcan y se desvanezcan al menor gesto, casi un signo. Así como estamos acostumbrados, si ya no sometidos, a recibir energía en casa bajo diversas especies, encontraremos muy simple obtener o recibir también esas variaciones u oscilaciones rapidísimas de las que nuestros órganos sensoriales que las recogen e integran hacen todo lo que sabemos.”
La Conquista de la ubicuidad
Paul Valèy
La relación que se establece entre mi percepción de la fotografía y el concepto de arte actual es exactamente el mismo. El primer pensamiento generado en ver la imagen antigua (antigua porque la rapidez visual a la que estamos sometidos nos lleva a editar nuestra mirada con la misma rapidez que se actualiza un software. ¿Quien no ve el interfaz de Windows 2000 antiquísimo?) fue la antigüedad, causado por el efecto “moda” (si queremos llamarlo de alguna manera).
Las imágenes son un espejo de nuestras costumbres, pero no costumbres como cotidianidades antropológicas, sino costumbres como estéticamente perceptibles, como lo que no es agradable al ser. Sin embargo existen puntos de referencia invariables que determinan el ser como individuo de estado. Estamos hablando de la naturaleza, una naturaleza que se representa en la forma de representar pero no el la raíz de la contemplación por esta, que en realidad en una autorepresentación del sujeto en un estado de desnudez ante lo incontrolable.
Aunque no devenimos seres muy naturales…eso lo dejamos atrás o para los hiperealistas. No obstante seguimos admirándolo en piezas como Ron Mueck (Melbourne, Australia, 1958, actualmente residente en Londres), donde en la Biennale de Venecia del 2001 presenta Boy (4,9 x 4,9 x 2,4 m, técnica mixta), con la cual llega a la cima de su trayectoria, de la que parte como productor de figuras para efectos especiales en películas.

Viviendo en ciudades naturaleza como la entendemos poca, más bien nula. Así que decidimos observar otros sucesos que nos son más cercanos, como un retrato visual a lo Courbet. Los temas siguen tratándose, a lo contemporáneo, claro esta, como en Ciudades ocasionales (comisariado por Marti Peran, Giovanni Lavarra, Filippo Poli y Federico Zanfi (www.ciutatsocasionals.net)), dónde el concepto de post-it city de habitabilidad en el espacio público hacen del proyecto una cuestión de teorías postmodernas sobre el nomadismo del ser humano, y el desarraigo experiencial que sufre debido a su convulsión constante engendrado por un ajetreo de responsabilidades sociales, culturales, económicas y políticas.
En todo momento, las piezas mencionadas líneas mas arriba parecen ser producidas con un conciencia del análisis del habitáculo del ser humano, de sus necesidades y de su cueva de cemento y ladrillos como un lugar en el que refugiarse o esconderse. Pero arrinconamos algo, tanto el artista como el lector de la pieza: el inconsciente del imaginario visual, el cual callamos en formato verbal, pero no en formato sensorial. Decimos constantemente, regalamos imágenes que proceden de otros medios hiperasimilados, y por mucho que intentamos definir el artista actual como un productor de imágenes, solo es un conceptualizador y transformador de artefactos percibidos que conoce. Esto, a menudo, nos lleva a decir si la pieza o la producción sincrónica funciona o no funciona.
Centrándonos en el contexto barceloní, la ciutat comtal ya no sabe diferenciar entre estéticamente correcto, diseño, moda, decorativismo, jolgorio visual, limpieza atractiva, realización seductora, precisión exquisita de la obra, crítica cognoscente, broma, diversión o el como digo yo entre mis colegas el “hacer por hacer”. No quiero pensar en que hemos entrado en una etapa a lo Lazarillo de Tormes, donde el pícaro desarrolla una teoría burlesca narrada en acción. Esa picardía que me turba y que se encuentra entre la línea de la producción-risa, como venga monja, donde aún no se si estoy viendo a Martes y Trece a lo postmoderno, una pieza de “bar” , un artista diciendo “esto es arte donde me lo paso de puta madre” (sobretodo porque conoce la palabra “arte” o la manufactura de elementos artísticos sincronizados a la vez con una rapidez global-moda.
Y me pregunto: ¿nos hemos dado cuenta los productores de arte de que el arte no sirve absolutamente para nada y nos dedicamos a reírnos de forma cínica de él y a su vez de toda la historia del arte o simplemente es una etapa de la gracia a lo José Luis Moreno?.
Hemos dejado , como mínimo en Barcelona, la seriedad en el armario, hecho que no me parece incorrecto, solo somos fabricantes, operadores, trabajadores o industriosos de cultura, y eso lo sabemos de sobra. ¿Si nosotros no producimos cultura artística quienes lo harán? Sabemos y conocemos el poder que tenemos de ello, desde el curador hasta el artista, no se si nos aprovechamos demasiado de ello, como lo hace un personaje del corazón de la prensa rosa. Yola Berrocal sabe que vende posando semi desnuda en la playa, el artista sabe que detrás de la máscara de la risa se oculta una sonrisa, y una lectura de cualquier índole. Ya sabemos que si queremos hasta podemos ver arte en algo que no ha nacido con esa intención. Solo hace falta conocer la palabra para saber que existe el arte. Pero hemos de conocerla, y con ello usamos sus armas de provocación y seducción. Hemos aprendido a establecer guerrillas de resistencia del arte para las sociedades occidentales contemporáneas.
¿Se ha de hacer arte? ¡pues se hace algo a ver que pasa!.


4 comentarios:
No lo he leido integramente, pero sí a partir de la foto de la obra de Mueck. Me encanta la reflexión final sobre el contexto artístico en Barcelona. Si pudieses sintetizar más, seríamos más tus lectores. La tesis final es muy lúcida, pero somos perezosos, Dani!
La primera parte del texto he de decirte que me ha resultado ligeramente espesa.
Un par de preguntas:
Crees en la naturaleza?
Estética natural?
La labor artistica es un proceso de adecuación a un criterio propio de autorepresentación?
LA grandeza de las vanguardias consiste en que el conjunto de todas ellas suponen un serio desafío desde las propias reglas del juego de las bellas artes al concepto mismo de arte. El arte como cualquier otra manifestación cultural dice mucho de los sujetos y de las estructuras sociales de las que parten. Es un objeto de estudio y una manera de plasmar paradojicamente ciertos significados convencionales, o la ausencia de ellos.
Desde mi punto de vista no hay esencia del arte,lo unico que hay es un sistema que permite y potencia el arte que le interesa, el arte que abandera el modelo de sujeto sobre el que está montado y que asegura la dinamica socioeconómica
Gracias marta por el consejo!pero leer a goombrich es algo ...bufff! como te diría yo, demasiado espeso como para no hacer un texto espeso, como minimo para mi!:)
a ponernos las pilas! vemga chic@s que no cuesta tanto!;)
Respecto a paco clavel (que me encataría saber tu nombre para llamarte de alguna forma más concreta) las respuestas son las siguientes
Creer en la nturaleza es posicionarse como ser en un contexto, y eso lo sabemos desde que el hombre es hombre. El hombre habita en un espacio del cual esta desprotejido y debe crearse su habitacúlo. La relación hombre naturaleza se establece como el comer pasar hambre, tienes miedo de comer (por varias razones) pero debes afrontar a hacerlo. Creer en la naturaleza es creer en tu postura de individuo.
Refiriendome a estetica natural me refiero a retratar esa naturaleza de la que hablo (no las plantitas y florecitas) sino en autores como Mueck o Skarabakka, inculo a Alalez si quieres (aunque se posiciona desde el género), a la estética que historicamente tenemos del ser desaraigado e indefenso, como una veleta firme pero movible involuntariamente.
En la historia del arte la estética natural a recibido muchos nombres y posturas políticas respecto al arte, usando herramientas para hablar y narrar, y pocas veces para cuestionar, solo hace falta hacer un repaso: el ser delante de la naturaleza. También cabe decir que los residuos directos del postromanticismo han aflorado de nuevo en el ser, en cierto modo (esto es una opinion muy personal y demasiado cuestionable pero que pienso a menudo) porque las labores de los medios en el hombre frente a un espacio incontrolabe lo hace patente en todo momento (huracanes, terremotos, unicef por en medio, labores de reconstrucción de zonas devastadas...
Jajaja, Pacoclavel me proporciona una libertad de la que no dispongo para hablar sobre ciertas cosas, además es un experimento para un trabajo de antropología que estoy escribiendo sobre las nuevas identidades que vehicula la web 2.0...
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