Quiero empezar con esta imagen, nunca mejor realizada, un grupo de chicos musculosos, guapos, fibrados, definidos y con pollones alzando la bandera del orgullo como signo de identidad, como a punto de crear un grupo político (que me corrijan si no lo existe ya)
Vamos a reconocerlo, los gays no somos chicos a quien les gustan los chicos, los gays son personas que tienen una identidad muy definida, que requieren un ambiente para manternerse "vivos" y que adoptan unas posturas de comportamiento y de pensamiento muy concretas.
Desde hace un tiepo he empezado a trabajar en un restaurante gay. Se llama Iurantia y esta en calle Casanovas 42, justo a un minuto de la sauna mas imporante del Gayxample.
Para empezar, y para los que no lo sepais. El Gayxample es el nombre que se le ha dado a la parte derecha del Eixample, que se ubica desde Plaza Universitat hasta la parada de metro Rocafort. Se ubican bares, pubs, restaurantes, cabinas, saunas y dicotecas gays, todo dirigida hacia un publico masculino gay y en menor medida femenino lésbico.
Desde que he empezado a trabajar por el ambiente he conocido a mucha gente, o a muchos gays mejor dicho, desde los dueños de la Divine (un restaurante de Dragqueens) hasta los responsables del Club Mattineé (los responsables de Salvation). Me siento muy bien entre ellos, y lo que es mas imporante, me hacen sentir seguro, no ellos, sino todo lo que los rodea.
Estoy descubriendo muchas cosas sobre este entramado de pollas, tamaños, estilismo, amistad y clase disfrazada de galmour.
Una de las cosas ms imporantes que veo en todo este teatro (no me leais la palabra "teatro" como escena falsa, sino como actores que desarrollan un papel en un escenario muy curado y cuidado nacido casi anárquicamente para dar una imagen concreta) es que el chico gay es gay, el marica es marica y el chupapollas es chupapollas: o sea, se categoriza constantemente.
El chico homosexual es el chico que le gustan los chicos y tiene un porte heterosexualizado, como mínimo para los otros, los que miran desde el ambiente. El chico gay es un chico que asume muchas cosas: el sexo como algo para disfrutar y a menudo solo para concer a gente, el chico gay se cuida, va al homeplace si puede permitirselo (claro, aquí ya se establece una regla jerarquica basada en la moneda), el chico gay esta a la última en moda y en música comercial, el chico gay bromea y se mueve por los lugares donde se mueven el resto, como en el recien sweet cafe, el Cangrejo o el Dietrich.
Otras cuestiones que me interesan en este aspecto es el rol del genero, como se juega con él, como nos tratamos de chicas, como nos feminizamos, como bromeamos sobre los insultos que se nos aplican (o aplicavan).
Mas en breve


1 comentarios:
Genial el post, hay segunda parte?
Desgraciadamente lo gay también es heteropoder, también es carcasa en serie (y como están las cosas, culturalmente inevitable) abierta a postproducción y demás puestas a punto mor de una siempre creciente plusvalía.
La categorización, el tunning aglutinante de las identidades, es la forma que tiene el mercado de organizar a sus posibles consumidores...
No solo es que necesitemos ghettos por sentirnos seguros, sino para que sea seguro que consumamos, identidad y cosas con identidad y de paso mantenernos en la idocia de la observación del propio ombligo.
encerrados dentro no molestamos, y encima nos sentimos bien porque estamos con los nuestros, porque nadie nos mira con extrañeza, o por lo menos no se nos considera fuera de lugar, Xena nos libre de perturbar la paz sexual con otra cosa que con algún exabrupto marica ocasional. Cada cual en su sitio (maricas con maricas, bollos con bollos, locas por doquier) no sea que todos mezclados nos olamos el camelo.
Este esencialismo identitario de todos en general me pone de los nervios.
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