25 octubre 2007

La construcción del ser refinado intentando ser una saloniere (o el arte de opinar sobre arte en mientras llevas una camiseta de D&G)



"La vasca negra"
Stefania Romagna
Técnica mixta sobre tela


“Estos cuadros si que tienen fuerza, son no sé…más curiosos…”

Frase de un propietario de una tienda de ropa gay en la zona del Eixample.

Hay unas normas, lo sabemos.
Hay gente especializada en arte y hay gente que no. No vale todo, porque esa etapa del “todo es arte o todo puede ser arte” ya se nos pasó, nos lo recuerda muy bien el título de la Facultad y nuestro saber acumulado.
Aunque hay algo en todo este entramado que se quiere saber si se tiene interés, curiosidad o perspicacia, pero a menudo se ha de saber por el interés del prójimo (del que piensa de tí), por la curiosidad del prójimo (más saber es igual a más sabiduría) y la perspicacia del prójimo (la inteligencia también es ser sutil) que opinar sobre arte no está en manos de todo aquel que se tercie. Parece ser que el desarrollo del conocimiento ya no se basa en el trabajo, sino en como se muestra uno.
¿Cómo relacionamos este párrafo con algo relacionado en arte?:
Ya hace un tiempo trabajo en el ambiente de Barcelona (el ambiente gay, por supuesto porque el ambiente sigue siendo la tapadera de la heterosexualidad enmascarada de carnaval en bandera multicolor), todo viene dado en mayor o menor medida por el proyecto de arte que sigo realizando (www.quieressermiprincipe.com).
Como buen grupo social inmerso en la cultura occidental contemporánea, a menudo con un ostracismo voluntario en forma de identidad, el mundo gay de Barcelona también lleva ese sello barcelonés del que se habla en el arte “ese rollito Barcelona que se mueve entre el diseño y el arte”.
Existen diversos tipos de personas categorizadas como homosexual (El chico homosexual es el chico que le gustan los chicos y tiene un porte heterosexualizado, como mínimo para los otros, los que miran desde el ambiente), pero haciendo alusión a Alberto Mira, vamos a hablar del personaje gay masculino. El personaje gay masculino se trata de un individuo que se mueve en la cultura gay y asiste a lugares de ocio destinados al publico gay.
El chico gay es un chico que asume muchas cosas: el sexo como algo para disfrutar y a menudo solo para conocer a gente, el chico gay se cuida, va al gimnasio Homeplace si puede permitírselo (claro, aquí ya se establece una regla jerárquica basada en la moneda). El chico gay esta a la última en moda y en música comercial, el chico gay bromea con su sexualidad y su genero y se mueve por los lugares donde se mueven el resto de gays, como en el recién Sweet café, el Cangrejo o el Dietrich.
Hace una semana se inauguró en el restaurante donde trabajo una exposición de la obra pictórica de la artista italiana Stefania Romagna. Dicha inauguración consiste en abrir el servicio con la obra nueva luciendo en la pared.
El restaurante tiene un público habitual, no siempre se ven las mismas caras, pero los clientes a menudo son los mismos. El primer día que abrimos con los nuevos cuadros en la pared la gente miraba, ya que la obra llama la atención, tanto por el formato como por la temática, pero no me interesa inmiscuirme en analizar la obra de la artista, sino en el trato que se le da.
No tardaron mucho tiempo en decirle al dueño del restaurante si las obras eran nuevas. Él empezó a comentar las obras de la artista, con un porte muy seguro. Yo escuchaba. Se usaban palabras como figura, composición, tamaño, lienzo, profundidad, colorismo, originalidad, fuerza, plasmar, inspiración e interesante. Opinaban de las piezas como críticos de arte, como verdaderos críticos de arte, aunque sin posicionarse en la crítica, solo generando halagos hacia las piezas, quizás fueran solo los primeros comentarios (pensé). Aunque pasaron los días y las opiniones fueron pasando por mis oídos mientras secaba vasos o hacía café. Resulta ser que todos entendían sobre esas obras, y su opinión, en su mayoría, quedaba acentuada por el decorativismo de la obra en el espacio de restauración. Impresionante.
Se me generaron muchas ideas sobre ese suceso, ninguno de los chicos heterosexuales que pasaron por el restaurante (me refiero a aquellos clientes habituales) me comentaron nada sobre las piezas, en cambio los chicos gays si. ¿Qué es lo que cambia? Siempre se dijo que el gay tiene mas gusto, es mas refinado, mas culto, aunque no acabo de estar seguro de eso…
El arte de opinar sobre arte es considerado para gente culta o para gente refinada (y el gay lo es o intenta serlo). Es como encajar algo en tu cuerpo que no es tuyo pero que todo el mundo dice que ha de ser así, como asumiendo un estereotipo o bien reafirmando un tópico que en el fondo esta basado en una gran verdad.
Cuando veo un grupo de personas gays sentados alrededor de una mesa, tomando café y fumando no puedo evitar creer que ellos son hijos directos de la cultura saloniere, en el que la cultura era importante intercambiar opiniones. Eso sí, ninguno de ellos lleva ropa de Zara, como mínimo de John Galiano, pero las conversaciones no duran tanto. En seguida se empiezan otros temas, como el chico que conocí o el chico con el que me acosté el otro día.
¿Es que acaso estamos dando la idea de que la cultura ha de ser para gente refinada y por tanto se adquiere que el refinamiento existe si se tiene (o se finge) cultura? Me desborda el tema…
Sabemos que existen normas en cada grupo social, y que los artistas parece ser otro grupo social, pero el opinar a la ligera sobre arte, ¿para quien lo dejamos? ¿Solo para los artistas? ¿para los curadores? ¿para los críticos?, en general, ¿para los especializados en arte?
Obviamente cada uno puede poner su opinión ante una obra, de echo las obras pretende hacer sentir (o algunas obras), o vamos a generalizar más, el arte aspira a hacer sentir algo al espectador, pero con este tipo de situaciones veo que en la cultura del arte en España, todo el mundo puede opinar “a la ligera”, pero no sobre medicina, o sobre leyes, o sobre el motor de un coche “-yo de eso no entiendo, no soy médico, pero tómate estas pastillas que van muy bien…”. Vemos aun que al arte se le da una importancia bajísima, solo hace falta decir que es mas importante si hacer historia del arte o Bellas Artes o una ingeniería. El número de becas del Ministerio español también lo afirma.
Se habla de si la figura del comisario eclipsa al artista, de si la imagen del crítico no es necesaria, pero ¿de verdad importa eso cuando tenemos asimilado que la crítica sobre arte o sobre la cultura en general esta en manos de todo el mundo y que esos críticos se creen sus propias opiniones aunque estén infundamentadas?. ¿No deberíamos primero aclarar algunas cosas sobre las posturas profesionales del arte en España? ¿O es que todo en el arte nos lo hacemos entre nosotros porque no se nos toma en serio?. Evidentemente la voz del experto siempre tiene mas validez (afortunadamente), porque el trabajo que desempeña el profesional si está visibilizada, la del personaje que ha aprendido unas cuantas palabras no.
Con esto no quiero decir que el arte sea solo para un público especializado, y que se clasifique quien debe decir que sobre una exposición (sino no creo que estuviera escribiendo esto) pero tampoco creo que debamos huir de la realidad de que sobre la opinión de la cultura habitual o en general existen profesionales muy dotados para poder dar veredictos.
Una de dos: o bien la cultura del arte se basa en el confinamiento o apropiación del nosotros con nosotros (como en la cultura gay) porque dejamos por imposible al individuo que te pide un cuadro para el comedor cuando dices que estudias Bellas artes, o es que el arte es para todo el mundo y todos podemos opinar sobre él. Cabe pensar en esto.
Me da a mi que en la próxima performance de la dragqueen de Átame (sí, sí, a los espectáculos de dragqueens se les está empezando a llamar performance) en vez de preguntar si hemos follado en fin de semana preguntará si creemos que el vestuario del señor Borja Villel era el adecuado en la última inauguración del Macba.

1 comentarios:

inmundicia dijo...

Les invitamos a la inauguración de nuestro nuevo blog inmundicia, música, moda, diseño y arte en el contexto contemporáneo.
Esperamos que participen.

Vómitos cordiales!!!
Grupo de redacción.